Un
mes importante para todos (Diciembre), porque volvemos hacernos niños
otra vez, donde podemos fortalecer lazos familiares, amicales y ser
parte de un todo llamado nuestra casa común, término usado por nuestro
querido Papa Francisco, que engloba un sentido profundo de nuestra
verdadera humanidad que es más que recibir regalos, elogios,
recompenzas, éxitos u otras cosas que no nos dejan mirar con ojos de
misericordia, ternura, amor, justicia todo esto y más es lo que debemos
hacer.
Hablar
de navidad nos puede hacer decir y sentir muchas cosas desde los
pequeños detalles a los más grandes, pero primero debemos descubrir cual
es el verdadero sentido de celebrarlo, y si lo hacemos con un objetivo
de ser parte del consumismo desenfrenado, diciendo: ¿qué le puedo
regalar? ¿le gustará esto?, ...¡No importa lo que cueste!, con ese tipo
de comportamientos y expresiones de solo sentirnos bien al escuchar que
hermoso es tu regalo, ya estamos caminando por un sendero del egoismo
que, no solo está matando a la humanidad y al planeta entero, algo
importante y urgente.
Entonces
¿Cual es el verdadero sentido de la navidad? una interrogante que
debemos dar la debida importancia y decirnos ¿Qué hubiera hecho Jesús?,
el sentido es el buscar y hallar lo único que nos debe inquietar, es la
de ser cada día más humano. Ser humano implica no solo recibir, más bien
dar que es mejor, ahí nace el llamado servicio o servir a los demás,
que es tan importante y lo hemos olvidado, rara vez lo hacemos de
corazón poniendo amor. En todo esto ¿donde entra el amor?, en mi
experiencia se debe dar los medios necesarios para su desarrollo no solo
formativo, tambien en lo integral, enseñarles a dar pasos progresivos y
dejarle solo que camine y empiece atrazar su horizonte en medio de un
mundo tan complicado y agobiante, pero con esperanza en comunidad
podemos romper estructuras establecidas que solo buscan beneficios
propios de una mentalidad encerrada en sí misma.
Ahora
centrándonos en la navidad de los niños y toda persona, es mejor llevar
un motivo que impleque el compartir en lo poco y en lo sencillo de las
cosas, quiero expresar que la navidad nos devuelve algo que posiblemente
esté dormido por las diferentes situaciones que el ser humano tiene que
vivir, y como seres que llevamos "vida" y portdores de una buena nueva,
nuestra misión es la de compartir nuestra vida con un Jesús que se
muestra en las y los niños, donde podemos encontrarlo y bien claro en el
evangelio cuando él dice: "que vengan los niños a mi", resaltando que
es la mejor forma de entrar al reino de Dios.
Al
haber dicho todo esto, ¿qué debemos hacer? solo llevar regalos o hacer
algo nuevo y diferente, que abarque la creatividad e innovación de las
cosas y acciones, que deben ser renovadas en un ciclo constante marcando
un estilo de vida, propio de nuestra identidad como cristiano, humano y
razón principal de ser hijo de Dios. Una navidad de los cuidadados e
inclusión nos lleva a una celebración centrada en vivirlo como
alternativa a los paradigmas de una sociedad marcada por prejuicios
centrados en el egoismo humano, que nos venden pinceladas de felicidad
donde prima una cultura del mercado o capitalismo.
Por
tal motivo y dando respuesta al llamado de Jesús, nos atrevemos a dar
pasos importantes y en especial en este més donde la ilusión de lo
niños/as crece y sueñan en algo mejor que les permita ir en busca de una
felicidad plena, caso concreto tener un regalos, comer en familia,
tener oportunidades de una vida mejor, por eso nosotros como comunidad
queremos compartir nuestra fe, nuestra vida, nuestros anehelos con los
niños y ayudarles a seguir luchando en abrirse su propio camino a la
felicidad y desarrollo integral.
Atentamente,
Pedro Villalobos
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