Reflexión: Un estilo de vida llamado CVX


Cuando hablo de la CVX al instante pienso en mi experiencia con Jesús en mi Vida personal y comunitaria donde he podido tener ese encuentro que es un proceso de toda la vida, en estos dos años de estar comprometido en seguir a Jesús de Nazaret, imitandolo en todo, dentro de la Espiritualidad Ignaciana que lleva mediante los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola a estar atentos a nuestra realidad en lo personal, familiar, comunitario y de lo que pasa en nuestra sociedad.

Un camino largo lleno de espinas pero que nos hace ser más hermanos en todos, por que logramos cada uno dentro de nuestras limitaciones ser seguidores de Cristo, este camino nos lleva a salir de nosotros mismos, pues en cada reunión de comunidad acompañados podemos de a poco conocer a Jesús y a su Iglesia, teniendo un proceso de conocimiento interno en cada uno logrando poder aceptarnos y aceptar a los demas nos convertimos en familia, esto lo llamamos Crecimiento Personal donde podemos ordenar nuestros sentimientos para crecer, madurar y llegar a la felicidad que es Jesús.

El discernimiento nos acompaña en todo nuestro actuar de ser más cristianos, más humanos en este mundo lleno de corrupción, violencia de todo tipo, contaminación en toda su dimensión que nos hacen pensar que somos seres primitivos falto de consciencia e insultan nuestra inteligencia, por eso el discernimiento es clave para la toma de desiciones correcta. En este tiempo he aprendido la Espiritualidad Ignaciana con mis errores pero firme en este caminar como cristiano católico inserto en el mundo, acercandome a Cristo pobre.

Tambien se puede hablar de como, la comunidad es un espacio de conocimiento en la experiencia del encuentro de uno mismo y con los demas llegando a la verdadera libertad en toda su expresión, eso que nos mueve a ser libres en nuestro actuar siendo auténticos como persona, llegando a ser testigos de ese amor de Dios por medio de su Hijo Jesucristo y de María nuestra Madre, que nos lleva aceptar y amar al mundo.

La CVX es una alternativa de vivir todo este proceso comunitario compartiendo nuestras experiencias personales dentro del grupo en cada reunión, expresando desde nuestro ser mas profundo hacia los demás mostrando ser verdaderos y auténticos dentro y fuera de la comunidad. La CVX es nuestra fuerza que asu vez se apoya en Jesús a traves de los Ejercicios Espirituales que todo miembro debe experimentar, y que lo lleve a ese encuentro con Dios en la Eucaristía y en el hermano, como fin es la Vida misma en toda su dimensión.

Por tal motivo este estilo de vida cristiana, católica y cevequiana nos debe poder esclarecer nuestro proposito de vida, que nos haga identificar nuestra misión personal y comunitaria para dar nuestro servicio de amor a la construcción del reino de Dios en la tierra, tambien poder practicar la justicia, el amor a todos (a nuestros hermanos y a nuestra madre Tierra) un pedido de nuestro Papa Francisco en estos tiempos de indiferencia. Ser cristianos es ser más humanos, hemanos(as), amigos(as) en el Señor.


Tambien para nosotros los panchitos del Agustino es una alegría de cumplir dos años de vida en comunidad algo para celebrarlo y compartirlo con todos ustedes y aquellas en especial que nos acompañan en cada momento, nos ven crecer, madurar y ahi siguen apoyandonos porque tambien ellos creen en este proyecto de Dios que es la CVX, una manera de vivir el evangelio de Jesús en el mundo.

Saludos,
Pedro Villalobos
Comunidad CVX Francisco - el Agustino
SHARE
    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios :

Publicar un comentario